20/3/17

Deporte y actividad física infantil: Niños más sanos y felices

Cuando los adultos pensamos en hacer deporte imaginamos un gimnasio repleto de máquinas. Para los niños, hacer ejercicio significa jugar y estar físicamente activos. Ellos se entrenan jugando en el recreo, al correr detrás de sus compañeros o al pasear en bicicleta.

 La práctica de una actividad física es tan necesaria en su vida como la alimentación o el sueño. Sin embargo, muchos padres se plantean dudas sobre qué deporte inculcar a sus hijos o a qué edad es adecuado comenzar la vida deportiva.
 La doctora María Angélica Ibáñez, traumatóloga pediátrica de Red Salud UC, explica que “es recomendable que los niños partan con actividad física lo antes posible. No se trata de inscribirlos en una liga competitiva a los tres años, pero sí inculcarles ejercicios lúdicos, entretenidos y variados. Durante la niñez -partiendo a los dos años- es aconsejable que ellos conozcan y practiquen diferentes deportes, para que puedan elegir el que más les guste”.

 Sin embargo, no es bueno encasillar a los menores y empujarlos a que entrenen una disciplina en particular, salvo que ellos quieran. El secreto es motivarlos desde pequeños para que crezcan con el hábito de la actividad física y la vida saludable.

¿Qué deporte debe hacer mi hijo?

Para la especialista, esta típica pregunta siempre tendrá la misma respuesta.

-El niño debe practicar el deporte que le guste. No hay uno mejor que otro. El indicado será solo el que le agrade al involucrado; no al papá, a la mamá, ni al profesor. Para eso es preciso que conozca distintas disciplinas y que sienta el apoyo de su familia en su decisión. La clave es que escoja un deporte al que los papás lo puedan acompañar y que tenga las condiciones para practicarlo. En conclusión, se trata de adaptar el ejercicio a la realidad de cada uno.

Precauciones
 A pesar de los beneficios que se obtienen de la actividad física durante la niñez, hay que tener en cuenta ciertos cuidados. Cuando se superan los límites máximos permitidos, con posturas incorrectas o cargas excesivas, pueden producirse efectos negativos. Por esta razón es muy importante que el deporte infantil esté supervisado y sea impartido por educadores especializados, capaces de adaptar la actividad de acuerdo a la edad y la condición física del menor. Así se evitará que sus efectos puedan influir negativamente en su desarrollo.

-Si evaluamos los riesgos y bondades del deporte, y del ejercicio en general, la balanza siempre se irá hacia los beneficios. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una hora de práctica moderada al día, para niños entre 5 y 17 años. También señala que más horas semanales de ejercicio sólo implicará más ventajas para la salud. La actividad física moderada significa llegar al 70 por ciento de la frecuencia cardíaca máxima durante 60 minutos.

 La doctora Ibáñez explica que “para un niño que empieza a realizar deporte de modo más `profesional´ es recomendable una evaluación pre participativa, más aún si existen antecedentes de problemas cardíacos en la familia. Los huesos en general no sufren; por el contrario, se ven beneficiados. Los niños con sobrepeso se ven más favorecidos con la actividad física. Obviamente tienen que ser guiados y aumentar el ejercicio de manera progresiva, en especial la aeróbica”.

Puros beneficios

  • Los ejercicios aeróbicos previenen enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes, hipertensión y cáncer, entre otras afecciones. 
  • Para la doctora Ibáñez, la promoción de la actividad física es fundamental, pues está comprobado que ayuda a disminuir toda clase de patologías físicas y mentales. A su vez, desde el punto de vista emocional, quienes más deporte hacen, más quieren su cuerpo, tienen mejores relaciones interpersonales y mejor rendimiento académico. 
  • El problema actual es que los niños no salen de las pantallas. Se quedan horas jugando frente a los computadores y dejan de lado las bondades del ejercicio. Ellos dicen que no tienen tiempo. No es así. El tema es que están utilizando ese tiempo en actividades que no los ayudan y es ahí donde los papás pueden actuar, incentivando el desarrollo de actividad física en sus hijos. No es necesario que sean campeones, pero sí que estén en constante movimiento. 

Deporte v/s actividad física


 El deporte es ejercicio físico que por lo general se practica en equipos, para vencer a un adversario determinado y donde se sigue un conjunto de reglas.
 De modo paralelo, la actividad física es todo tipo de movimiento corporal que realiza una persona en un periodo definido, que genera un aumento de la frecuencia cardíaca, del consumo de energía y del metabolismo, es decir, consume calorías. Ambas prácticas son recomendables tanto en niños como en adultos.

Ventajas de la actividad física en la infancia

Al acostumbrarse a practicar algún tipo de ejercicio, los niños:

  1. Aprenden a seguir reglas. 
  2. Se abren a sus pares y superan la timidez. 
  3. Frenan sus impulsos excesivos. 
  4. Aumentan sus habilidades motoras. 
  5. Favorecen el crecimiento de sus huesos y músculos. 
  6. Corrigen posibles defectos físicos. 
  7. Potencian la creación y regularización de hábitos. 
  8. Desarrollan su placer por el movimiento y el ejercicio. 
  9. Estimulan la higiene y la salud. 
  10.  Mejoran su salud, ánimo y rendimiento escolar. 

“La actividad física hace que el cerebro libere endorfinas. Estas sustancias químicas son muy similares a la morfina y provocan una sensación de bienestar increíble. Se ha demostrado que los niños que practican deporte son más sanos, felices y tienen mejor rendimiento académico”

Por Ximena Alarcón.

Cinco hábitos saludables para los niños

 Comer bien, hacer deporte, beber agua o ver menos televisión son algunas costumbres que los niños deben aprender desde pequeños para llevar una vida sana. No hay que esperar a que nuestro hijo tenga problemas de salud o sobrepeso para establecer unos buenos hábitos de vida.
 La prevención es, sin duda, la mejor apuesta de futuro. El juego y el deporte son, junto a una alimentación equilibrada, los pilares de una vida saludable.


1. Una alimentación variada y equilibrada

 Una alimentación variada garantiza que el niño obtenga los nutrientes que necesita. Por eso, aunque él tiene sus platos favoritos, es importante animarle (sin obligarle) a probar cosas nuevas. El gusto de los pequeños es cambiante y poco a poco aceptarán la verdura o el pescado que al principio no querían ni ver.

 El equilibrio se refleja en la proporción diaria de hidratos de carbono, proteínas y grasas. La alimentación de hoy día tiende a desequilibrarse: o tomamos mucha proteína o nos pasamos con los hidratos de carbono. La pirámide alimentaria ofrece unas cantidades y proporciones adecuadas. Hemos de tener en cuenta, las siguientes pautas:
  • Más fruta y verdura. Consumir cinco raciones diarias de fruta y verdura.
  • Menos proteínas. Reducir el consumo de carne a dos o tres veces por semana y tomar pescado en la misma proporción. Basta con comer cualquiera de estos una vez al día. Pero si tomamos de uno, no conviene hacerlo del otro.
  • Más cereales. Deben consumirlos diariamente en forma de arroz, pasta o pan.
  • Menos comida rápida. Limitar al máximo la comida rápida y la bollería industrial (contienen mucha grasa y calorías).
  • También es importante hacer un buen desayuno para asegurarnos de que nuestro organismo obtiene los hidratos de carbono que necesita por la mañana.
Buenos hábitos alimenticios
  • Establecer horarios fijos para cada comida. Hay que acostumbrar al cuerpo a unos horarios y limitar el picoteo entre horas.
  • Planear las comidas con antelación. Así suelen ser más equilibradas y completas. Podemos establecer un momento de la semana en el que diseñar el menú, y otro para comprar lo que necesitamos.
  • Compartir al menos una comida familiar. Es una oportunidad de convertirnos en un modelo de hábitos para nuestro hijo.
  • Disfrutar de la cena todos juntos. En el caso de que haya faltado fruta, verdura o proteínas en la comida, todavía estamos a tiempo de compensar estas carencias.
  • Hacer las comidas más originales y apetecibles. La monotonía en la mesa produce insatisfacción e induce al picoteo.

2. Beber agua

 El 70% de nuestro cuerpo es agua, imprescindible para eliminar toxinas e hidratar todos los órganos. Apostar por el agua como bebida familiar es una opción de salud. Los zumos de frutas naturales son una buena alternativa, pero no conviene abusar de ellos, ya que contienen demasiados azúcares. Podemos ofrecérselos a los niños rebajados con un poco con agua.

3. Buenas costumbres en el comer
Es la garantía de que toma lo que necesita y aprende a comer guiado por el hambre y no porque "toca" o por ansiedad. Para favorecer la conexión con sus sensaciones corporales, es importante:
  • No obligarle a terminar el plato. Si dice que está lleno, hay que respetarlo. Si no, puede que le siente mal la comida.
  • Ofrecerle un espacio tranquilo en el que comer le permite entrar en contacto con la sensación de saciedad. Una vez que ésta se produce en el estómago, tarda unos 20 minutos en llegar al cerebro. Por eso no es bueno que le instemos a comer muy deprisa, ya que, inconscientemente, le estaremos invitando a consumir más de lo que realmente necesita. Las comidas deben tener un ritmo pausado, pero no ser eternas.
4. Menos televisión
  •  El tiempo que emplean viendo la televisión se lo estamos quitando a otras actividades necesarias y mucho más saludables.
  •  Los niños pasan frente a la pantalla entre tres y cinco horas diarias, cuando lo recomendable es de una a dos horas.
  •  Conviene pactar con ellos un tiempo máximo y buscar otro tipo de actividades para disfrutar del tiempo libre.

5. Más actividad física
El juego y el deporte son aliados imprescindibles para el buen funcionamiento del organismo. Una hora de actividad física moderada al día mejora sensiblemente el índice de masa corporal (relación entre peso y estatura) de los niños, incrementa su rendimiento escolar e incluso su estado de ánimo. Pero no olvides:
Nunca debe convertirse en una obligación. Es más importante que les divierta a que adquieran habilidades. Si les gusta, será más fácil que lo hagan.
Diariamente, conviene guardar un espacio de tiempo exclusivo para la actividad física.
Más activos en lo cotidiano. Si nosotros lo hacemos, es más fácil que ellos se apunten. Podemos buscar cualquier excusa para salir a la calle (pasear juntos al perro, sacar la basura, bajarse del autobús una parada antes). Un simple paseo mejora el estado cardiovascular tanto en los niños como en los adultos.
Organizar planes familiares al aire libre. Son una buena forma de dejar a un lado el ocio sedentario.
Disfrutar con ellos. Para que integren la actividad física como una satisfacción, conviene generar un recuerdo gratificante de ella.
Cómo crear nuevos hábitos
  • Pongamos metas realistas. ¿Cómo vamos a organizar ahora las comidas? ¿Qué días haremos actividades al aire libre? Nuestras buenas intenciones pueden venirse abajo ante una organización demasiado exigente. No es aconsejable, alterar nuestras rutinas de la noche a la mañana. Es preferible poner en marcha dos o tres pequeños cambios, y esperar a que estén integrados para pasar a los siguientes.
  • Hagámoslo todos juntos. Un niño aprende lo que ve, no lo que escucha. Pasear será divertido si vamos todos. De la misma forma, si compartimos la comida, aprenderá qué alimentos le sientan bien; y si comemos de forma sana, nuestro hijo sabrá que no le estamos castigando, ya que todos lo hacemos.
  • Potenciemos la parte positiva. Frases como "No comas galletas", "no picotees" o "te vas a poner muy gordo" producen frustración y ansiedad en los niños. En cambio, otras como "¡vámonos de paseo!", "estas manzanas están deliciosas", o "te veo muy guapo hoy" reforzarán los hábitos que queremos crear.

Lidia García Fresneda

Alimentos básicos en el desayuno de los niños

 El desayuno, como la propia palabra indica, des-ayuno, es la comida que rompe con el ayuno nocturno. Tras este descanso, los niveles de energía del cuerpo se encuentran en sus más bajos niveles, por lo que es necesario restaurarlos, con una opción sana y equilibrada.
 Igualmente importante es mantener un buen nivel de hidratación, por lo que el desayuno ha de reponer también los líquidos necesarios para el organismo.

 Cómo debe ser el desayuno saludable de los niños
 Un desayuno saludable no tiene porqué ser el que conocemos de manera tradicional. Adaptarse a la vida ajetreada y al escaso tiempo del que se dispone por la mañana cambia la manera de enfocar el desayuno, y, combinar alimentos, incluso sobras de la noche anterior, puede ser una alternativa interesante para ofrecer a los niños los nutrientes y energía que requieren para afrontar el día. Sin embargo, las prisas, en muchas ocasiones, propician la ingesta de un desayuno inadecuado, como la bollería industrial, cargada de grasas saturadas e hidrogenadas y de colesterol, que, a la larga, pasará factura.
 Alimentos indispensables en el desayuno de los niños
 Para los niños, un desayuno saludable ha de contener alimentos que potencien la concentración y la memoria, a la vez que proporcionen energía que se vaya liberando a lo largo de la mañana. Estos alimentos son:

- Cereales integrales que proporcionan carbohidratos de liberación lenta, la principal fuente de energía. En este apartado se puede incluir cereales integrales, como arroz integral, tostadas o panecillos integrales…

- Proteína con bajo contenido en azucares sencillos, que proporciona energía mientras se libera la de los carbohidratos. Leche y productos lácteos, carnes magras, huevos, frutos secos o semillas pueden proporcionar una buena dosis de proteína, además de algunos ácidos grasos muy saludables.

- Fibra para mantener un buen tránsito intestinal. La fibra está incluida en los cereales integrales, además de en frutas y verduras.

- Vitaminas y minerales necesarios para el óptimo funcionamiento de ciertos procesos neuronales, que se pueden encontrar, por ejemplo, en frutas y verduras. Los productos lácteos proporcionan una importante dosis de calcio, imprescindible para los huesos en pleno crecimiento. La vitamina D, presente en pescados, huevos y en algunos embutidos y fiambres, como el salami o el jamón, ayuda a que el calcio de los lácteos se absorba en mayor proporción, así que combinar ambos es una idea fantástica para el desayuno. Muchas leches, así como cereales de desayuno, están fortificados con vitamina D, siendo otra fuente a tener en cuenta.

Sugerencias de alimentos saludables para el desayuno infantil

- Cereales integrales con fruta/frutos secos y yogur.

- Tostadas de pan integral con tomate y aceite de oliva y un vaso de leche o yogur .

- Sándwich de jamón y queso o de tortilla francesa y una pieza de fruta - Batido de frutas con leche o yogur y tostada - Pizza de la noche anterior y una pieza de fruta o zumo natural - Tostadas integrales con queso de untar y una pieza de fruta.

 Te hará la vida más fácil el dejar preparado todo lo que puedas la noche anterior, platos y cubiertos, cajas de cereales sobre la mesa… y utilizar frutas que los niños puedan ponerse solos, como fresas o frutos del bosque, plátano o frutos secos. También puedes dejar preparado un batido de frutas en la nevera listo para tomar, o el tomate con aceite de oliva para untar en las tostadas.

 Un buen desayuno ayuda a controlar el peso y a mantener los niveles de colesterol, y es importante dar ejemplo para establecer unos hábitos alimenticios sanos en nuestros hijos.

Carlota ReviriegoNutricionista

Características de NUTRIRES

 Características que posee la empresa "Nutrires":
·         Es una pequeña empresa argentina.
·         Posee 20 profesionales especialistas en nutrición, endocrinología y deportología, todos con conocimientos en pedagogía, lo que los hace aptos para desarrollar sus tareas en el ámbito educativo.
·         Está dirigida por sus propios dueños, y estos aportan el capital necesario para desarrollarse.

·         Abarca un mercado regional no muy amplio: la región del Noroeste Argentino; pero pretende expandirse a lo largo del territorio nacional. Lo que busca Nutrires es abarcar todas las escuelas subsidiadas por el Estado para mejorar la alimentación de los niños y preadolescentes, y educarlos en los buenos hábitos.
·         Nutrires tiene un fin económico externo: brindamos un servicio para solucionar una problemática que se viene dando de hace muchos años, y es el tema de mejorar la alimentación infanto-juvenil para un mejor desempeño escolar.
·         Responsabilidad Social Empresarial: la empresa se enfoca casi exclusivamente en la contribución con la sociedad. Si bien tiene un fin lucrativo, prevalece el deseo de sacar adelante el país enfocándose en lo básico, que es la educación. Y para un buen desempeño escolar, los chicos necesitan nutrirse y llevar buenos hábitos alimenticios.
·         Tiene planes alimentarios que se implementarán en las escuelas y colegios, en los niveles iniciales y primarios. Estos planes están escritos y detallan cómo es una dieta balanceada para una persona a lo largo de su niñez y pre adolescencia.
·         Produce viandas especializadas para los diferentes tipos de alumnos, luego de una inspección particular en los ámbitos educativos. Estas viandas se preparan un día antes de las entregas a los colegios. Se sirven dos raciones de las mismas a lo largo de la jornada escolar (ya sea turno mañana o tarde).